Impacto del calor en la salud humana

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Por Carlos A. Bocanegra García*

La ciencia médica indica que los seres humanos necesitan mantener su temperatura corporal interna dentro de un rango muy estrecho de unos pocos grados por encima o por debajo de 37°C. Las personas sufren de enfermedades causadas por el calor cuando sus cuerpos no son capaces de deshacerse del exceso de calor y no se enfrían apropiadamente. Cuando el cuerpo comienza a sobrecalentarse los vasos sanguíneos se agrandan y el latido del corazón es más fuerte y más rápido. Más sangre fluye a las capas externas de la piel desde el «núcleo» interior de modo que el calor puede ser liberado al medio ambiente más fresco.

Si este proceso no ayuda a enfriar al cuerpo lo suficientemente rápido, o el aire exterior es más caluroso que la piel, el cerebro activa la sudoración para enfriar el cuerpo. Las glándulas de sudor en la piel, sacan agua del torrente sanguíneo haciendo el sudor. El sudor se evapora y libera el calor del cuerpo. La sudoración prolongada puede agotar el cuerpo de agua y sal causando la deshidratación. Debido a que el cuerpo pierde agua y sales que son necesarias para que los músculos trabajen, calambres musculares pueden ocurrir.

El esfuerzo fisiológico de las enfermedades causadas por el calor en el cuerpo puede causar que la persona se deshidrate, se ponga débil, cansada y confundida. A medida que la deshidratación progresa y es más severa, el cuerpo ya no puede mantener su temperatura dentro del rango normal, sudoración se detiene y las enfermedades causadas por calor más severas ocurren.

La ciudad de Trujillo actualmente tiene un clima caluroso, con niveles altos de humedad hecho que predispone que la  temperatura corporal pueda elevarse hasta niveles peligrosos que están permitiendo desarrollar enfermedades causadas por el calor. La mayoría de las enfermedades causadas por el calor ocurren por permanecer expuesto al calor demasiado tiempo.

Las temperaturas altas que estamos viviendo en los últimos meses está gatillando un conjunto de enfermedades con consecuencias en la salud humana, como:  Alergias y asma. Es ya común encontrarse con personas que dan cuenta de sufrir alergias, escozor y granitos en la piel (Erupciones cutáneas por calor: irritación de la piel por exceso de sudoración). También se observan muchas personas que estornudan, les gotea la nariz y le pican o lloran los ojos debido, al polvo y otras sustancias. Algunos sufren ataques de sofocación o “golpe de calor” (los síntomas pueden incluir piel seca, pulso rápido y fuerte y mareos). Calambres por calor: dolores o espasmos musculares que ocurren durante el ejercicio intenso.

Cáncer de la piel y quemaduras de sol. El estar expuesto demasiado tiempo al sol puede producir uno de los cánceres más comunes  el de la piel. Algunos cánceres son de tratamiento fácil porque no se extienden más allá del tejido epidérmico. No obstante, existen otros, como el melanoma, que son mucho más peligrosos porque se extienden también por otras partes del cuerpo.

Problemas de los ojos. Demasiada exposición a los rayos solares finalmente conduce a una opacidad del lente óptico que se llama catarata. Nuestros ojos son muy sensibles al medio ambiente. Los gases que se encuentran en el aire contaminado pueden irritar los ojos y producir una sensación de ardor. Partículas diminutas en el humo u hollín pueden causar escozor o enrojecimiento de los ojos. Algunos organismos transportados por el aire, como ser los mohos u hongos, ocasionan infecciones de los párpados, así como de los ojos.

Xeroderma pigmentosum. El xeroderma es una condición rara que uno hereda de los padres. Cuando las personas que padecen de esto quedan expuestas a la luz solar directa, desarrollan en su piel, pequeñas manchas parduscas que se parecen a pecas. Pero si no se trata este padecimiento, las manchas se pueden volver úlceras cancerosas y un médico las tendrá que quitar. Las personas se pueden proteger contra los rayos del sol mediante el uso de sombreros, lociones bloqueadoras o ropa protectora y, cuando sea posible, no salir al sol entre las 10 a.m. y las 4 p.m. que es la máxima incidencia de calor y radiación.  Los adultos mayores, los niños pequeños y las personas enfermas o con sobrepeso tienen un riesgo mayor. Consumir abundantes líquidos, reponer sales y minerales y limitar el tiempo de exposición al calor puede ayudar.

En la insolación, la temperatura del cuerpo de la persona aumenta rápidamente dañando el cerebro, los músculos y los órganos vitales que causan la muerte. Finalmente es importante tomar en cuenta que el calor asociado a las malas prácticas de almacenamiento de agua, constituyen factores para la proliferación de los zancudos y con ello las enfermedades como el “Dengue”, además el calor descompone rápidamente la materia orgánica (alimentos) y con ello proliferan las bacterias, larvas de insectos como las moscas, por lo que debemos tomar las precauciones para mitigar los impactos negativos que ocasiona el calor en la salud humana.

.* Biólogo, Docente Principal de la UNT.

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