Un recuerdo, una huella para ti

Querido Wilfredo:

Permíteme a través de estas líneas rendir un póstumo homenaje a un digno esposo Wilfredo Ramón Zavaleta León, respetable padre, un hombre cabal que hizo de su profesión una forma de vivir.

Si la muerte abre la puerta de la vida eterna, dándole gozo, y me refiero a la muerte de los justos, tú siempre demostraste ser alguien honesto y una clara representación de la búsqueda por la verdad que al mismo tiempo lucho por que se haga justicia para el pueblo.

Desempeñó un papel de gran maestro ejemplar, poniendo en su tarea educativa, toda la fuerza de su trabajo y el mayor esfuerzo espiritual, ofreció ante todo a Dios su día a día. Viéndose plasmado sus grandes valores que trasmitió desde muy joven y resplandecieron en los colegios que enseñó como: Talara, San Benito, Morropón, San Pedro de Lloc y Antenor Orrego.

Sus enseñanzas perdurarán en las presentes y futuras generaciones, desde el cielo seguirá guiando a sus alumnos, anhelando para ellos un porvenir lleno de esperanzas. Será el guardián de las grandes mentes del hoy y el mañana, en vida y en muerte siempre deseando un mejor amanecer para todos en este país.

Fuiste conocido como el abogado de los pobres, porque tu corazón era tan grande que apoyabas a quienes te necesitaban, es por eso que tu sitio en este mundo jamás será reemplazado, te recordaremos como el mejor padre, abuelo y amigo que nadie pudiera tener por poseer un dote especial de unidad, sabiduría y justo en un hombre.

Por siempre lo recordarán con gratitud, merece el mejor monumento en el corazón de todos sus amigos quienes nunca lo olvidarán, su obra es eterna en esta tierra, miles de corazones de tus alumnos, tu familia, todos estamos destrozados por tu partida, tus hijos: Jorge Zavaleta Vargas, Elena Zavaleta Vargas, Javier Zavaleta Vargas y tus amados nietos te amamos por siempre y para siempre esperando que desde la gloria de Dios puedas cuidar de nosotros.

El dulce sueño que siempre tuvimos perduró 57 años porque fuimos y somos uno solo al unir nuestras almas desde el día en que nos casamos y unimos nuestros corazones, siempre recordaré nuestra trayectoria en esta vida juntos.

Con todo mi amor eterno, tu esposa María Ysabel Vargas Portales.

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