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De hija de un condenado dictador a jefa de Estado: el giro que completa Keiko Fujimori

Introducción

Keiko Sofía Fujimori Higuchi nació en Lima el 25 de mayo de 1975, la mayor de los cuatro hijos de Alberto Fujimori y Susana Higuchi. Su historia no se puede separar de la de su padre: un presidente condenado por corrupción y por violaciones a los derechos humanos durante su gobierno (1990-2000). Ese origen marcó cada etapa de su carrera política, desde que asumió el rol de primera dama a los 19 años hasta su reciente triunfo en la segunda vuelta electoral de 2026.

Este artículo repasa quién es Keiko Fujimori, qué procesos judiciales enfrentó y cómo terminaron, y qué lugar ocupa su llegada a la presidencia dentro de la historia republicana del Perú.

Una infancia marcada por la política

Fujimori entró a la vida pública durante la campaña presidencial de su padre en 1990. Cuatro años después, en 1994, sus padres se divorciaron en medio de acusaciones públicas de Susana Higuchi contra Alberto Fujimori. Keiko, entonces adolescente, asumió el papel de primera dama, convirtiéndose en una de las más jóvenes de América Latina en las últimas décadas.

Estudió en Estados Unidos y trabajó en el sector financiero antes de regresar a la política peruana como congresista. Desde ahí construyó su propio proyecto: el partido Fuerza Popular, heredero del fujimorismo.

Tres derrotas antes de la victoria

Fujimori postuló a la presidencia en 2011, 2016 y 2021, y perdió las tres veces en segunda vuelta: ante Ollanta Humala, Pedro Pablo Kuczynski y Pedro Castillo, respectivamente. En 2026 llegó por cuarta vez a la contienda y ganó, imponiéndose a Roberto Sánchez por un margen cercano a los 50 mil votos.

En cada una de esas campañas convivió con procesos judiciales abiertos en su contra, algo poco común incluso para los estándares de la política peruana.

El caso Cócteles: una década de investigación

El proceso judicial más largo contra Fujimori nació del escándalo Odebrecht. En diciembre de 2017, el empresario brasileño Marcelo Odebrecht declaró ante fiscales peruanos que su constructora había aportado dinero a la campaña de Keiko en 2011. La Fiscalía abrió una investigación por presunto lavado de activos, conocida como «Caso Cócteles», por los aportes irregulares recibidos en las campañas de 2011 y 2016.

La cronología incluyó momentos duros para la lideresa de Fuerza Popular:

  • En octubre de 2018 fue detenida diez días, acusada de liderar una organización criminal dentro de su partido.
  • En enero de 2019 un tribunal confirmó su prisión preventiva.
  • Pasó más de un año en esa condición hasta que el Tribunal Constitucional ordenó su liberación.
  • En enero de 2020 volvió a prisión preventiva, esta vez por una orden de 15 meses, aunque solo cumplió tres antes de salir por la emergencia del Covid-19.
  • En marzo de 2021 la Fiscalía formalizó la acusación y pidió 30 años y 10 meses de cárcel.
  • El juicio oral empezó recién en julio de 2024, con una acusación de haber recibido 17.3 millones de dólares de fuentes ilícitas.

El desenlace llegó en octubre de 2025. El Tribunal Constitucional declaró fundado un hábeas corpus presentado por su defensa y anuló todas las actuaciones fiscales y judiciales del caso desde 2017. El argumento central fue que la figura penal usada para procesarla, la «receptación patrimonial», se incorporó al Código Penal peruano en noviembre de 2016, es decir, después de los hechos investigados. Aplicarla habría significado una retroactividad penal desfavorable, prohibida por la Constitución.

En enero de 2026, un juzgado archivó formalmente el caso Cócteles por lavado de activos, aunque mantuvo abiertas imputaciones menores contra Fujimori y Fuerza Popular por falsa declaración administrativa y falsedad genérica.

La decisión del Tribunal Constitucional generó un debate intenso en el país. Sus críticos, incluida la propia magistrada Marianella Ledesma, cuestionaron que el tribunal se estuviera usando para interferir en procesos judiciales en curso. Sus defensores sostuvieron que el fallo corrigió una aplicación indebida de la ley.

No es la única de su familia bajo la lupa

Los cuatro hermanos Fujimori Higuchi (Keiko, Hiro, Sachie y Kenji) han enfrentado en algún momento investigaciones fiscales, casi siempre vinculadas al origen del patrimonio familiar acumulado durante el gobierno de su padre. El llamado «Caso Limasa» investigó a Hiro y Sachie por presunto lavado de activos relacionado con una empresa de logística, mientras Kenji, ya condenado por corrupción como excongresista, mantiene inmunidad parcial en otros frentes. Keiko es la única de los cuatro que ha cumplido prisión preventiva, y lo hizo en tres ocasiones distintas.

La tercera vez que un hijo llega a la presidencia tras su padre, pero la primera de un condenado

La llegada de Keiko Fujimori a la presidencia no es la primera vez que el hijo o la hija de un expresidente peruano ocupa el cargo. Antes hubo dos casos: Manuel Pardo y Lavalle, primer presidente civil del país (1872-1876), a quien sucedió años después su hijo José Pardo y Barreda (1904-1908 y 1915-1919); y Mariano Ignacio Prado (1865-1868 y 1876-1879), cuyo hijo Manuel Prado y Ugarteche también llegó al poder (1939-1945 y 1956-1962). Fujimori es entonces el tercer caso en la historia republicana del Perú de un hijo o hija que asume la presidencia después de su padre, y la primera mujer en hacerlo.

Pero hay una diferencia central que separa a Keiko de esos dos antecedentes. Ni Manuel Pardo ni José Pardo enfrentaron condenas por corrupción. Mariano Ignacio Prado fue muy criticado en su momento porque viajó a Europa a comprar armamento en plena Guerra del Pacífico y no regresó a tiempo, algo que buena parte de la población consideró una fuga ante la derrota militar, pero nunca fue procesado ni condenado por la justicia por ese motivo.

Alberto Fujimori es distinto: es el único de los tres padres que fue condenado en un tribunal. Fue extraditado desde Chile en 2007 y sentenciado a 25 años de prisión por corrupción y por delitos de lesa humanidad, entre ellos las masacres de Barrios Altos y La Cantuta. Murió en 2024. Keiko Fujimori es, en ese sentido, la primera presidenta peruana que llega al cargo siendo hija de un padre condenado por corrupto, no solo cuestionado políticamente como ocurrió con Prado.

Conclusión

Keiko Fujimori llega a la presidencia con casi una década de procesos judiciales recién cerrados y tres derrotas electorales previas a sus espaldas. Queda una pregunta sin resolver: si la anulación de sus casos fue una corrección legal correcta o una salida por la puerta de atrás. Sus críticos y sus partidarios seguirán discutiendo eso durante buena parte de su mandato, probablemente sin ponerse de acuerdo.

 

Fuentes: Infobae Perú, CIDOB (Barcelona Centre for International Affairs), Tribunal Constitucional del Perú, Proética, Grupo Milenio.

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