Otros actos de corrupción
Por: Katty Martinez Rodas
El pasado domingo fui miembro de mesa, y pude observar dos cosas: la falta de organización y preparación de la ONPE, el JNE y la falta de identificación con nuestros deberes y derechos ciudadanos.
Como cada proceso electoral la ONPE y el JNE hacen convocatorias de personal para poder llevar a cabo sus funciones básicas: hacer valer la voluntad del pueblo y eso se vea reflejado en los resultados. Sin embargo, lo único que se pudo evidenciar es a personal poco capacitado, que no sabían qué hacer en casos de contingencia. Y eso me lleva a mi segundo punto: en mi aula fui la única titular que asistí a cumplir con mi deber, y cuando se les pidió a los de la cola cumplan la función de miembros, se dieron a la fuga, solo aceptaron cuando se les dijo que si la mesa se cerraba todos pagarían multa. El peruano solo responde cuando se le toca el bolsillo.
Luego de ello la coordinadora de mesa no sólo no supo manejar la situación sino que permitió que en pleno escrutinio un miembro de mesa se escapara, haciendo perder el tiempo a todo el personal y poniendo en evidencia que los representantes del JNE y ONPE no sabían cómo actuar, dando instrucciones diferentes, incluso llamando a personeros para que apoyen a resolver los incidentes.
No fue una fiesta electoral, fue una muestra más de la incompetencia del Estado. Dejé a la coordinadora haciendo el trabajo de otros miembros de mesa que hartos de tanto desastre decidieron irse antes de cerrar sus actas, o sellar sus sobres, no me extraña que ahora se encuentren actas en lugares que no deberían. Se dice que el primer acto de corrupción inicia cuando se acepta un cargo para el que no se está preparado, y no podría estar más de acuerdo.
