Juez libera a mujer detenida con drogas

Por Yuri Castro
causajusta.pe@gmail.com

La madrugada del miércoles 23 de setiembre, los moradores del Barrio San Agustín del distrito de Guadalupe, en la provincia de Pacasmayo, no se cansaban de llamar a la comisaría de esa localidad.
El teléfono de la delegación policial ya reventaba con cada timbrada. Las llamadas eran desesperantes y desesperadas. A través de éstas se alertaba que en la vivienda de la calle Héroes Nacional Nº 390 personas inescrupulosas participaban en una fiesta en pleno estado de emergencia por el coronavirus. La música y gritos eran ensordecedores y no dejaban dormir tranquilo a nadie.

Fiesta covid-19
Frente a ese llamado de urgencia reiterativo, a los efectivos del orden no les quedó otra que acudir al lugar. De acuerdo a las actas de la de la intervención, al llegar a la zona, en efecto, confirmaron que en el inmueble asignado con el Nº 390 se desarrollaba una fiesta. Los policías tocaron la puerta y por la ventana del segundo piso se asomó Roxana Vanesa Seminario Rodríguez (27), quien se demoró en abrir, permitiendo que por la parte posterior de la casa fugaran varias personas.
Al ingresar, todo estaba a oscuras y la mujer les aseguró que habían cortado la energía eléctrica; sin embargo, se descubrió que eso era mentira y que, en realidad, se trataba de una patraña para perjudicar la incursión policial.

Cocaína y marihuana
Ya al interior, se empezó a revisar por todos lados. En la habitación y debajo del colchón de su cama de Seminario Rodríguez, propietaria del predio, se halló marihuana y cocaína. En otro ambiente se encontró una balanza de 5 kilos y papel recortado en cuadrados, así como 16 ketes de cocaína y un casquillo de bala de 9 milímetros. Al ser interrogada, Roxana Vanesa confesó que el casquillo se lo halló en la calle el día en que balearon a un tal ‘Jesús’.

Ya en el pesaje arrojó que se encontró en total 200 gramos de marihuana y 724 gramos de alcaloide de cocaína. La detenida firmó las actas de intervención de conformidad que, en efecto, la droga se halló en su casa y fue conducida a la comisaría.

Con todo eso se esperaba que la presunta vendedora de droga, Roxana Vanesa Seminario Rodríguez termine encerrada en el penal El Milagro, pero ocurrió lo contrario. Con todas las pruebas del caso, la Fiscalía Especializada en Tráfico Ilícito de Drogas de La Libertad solicitó que a la mujer se la encierre por un periodo de nueve meses en la cárcel, mientras duren las investigaciones, pero, contra todo pronóstico, se obtuvo un resultado desfavorable.

El titular del Juzgado de Investigación Preparatoria de San Pedro de Lloc (Pacasmayo), Luis Pérez León, negó la solicitud de prisión preventiva solicitada por el Ministerio Público contra Roxana Seminario Rodríguez, a pesar de las pruebas presentadas.

La fiscalía le imputa a la mujer el delito contra la salud pública-tráfico ilícito de drogas, en la modalidad de promoción o favorecimiento al consumo ilegal de drogas tóxicas mediante actos de tráfico agravado, previsto en el artículo 296 del Código Penal. Posteriormente, la PNP detuvo a Martín Roland Reaños García (44), Pablo Joel Tello Mejía (21) y Manuel Agustín Gálvez Cruzado (37), quienes supuestamente habían estado en la casa y fugaron por la parte posterior.

En la audiencia de prisión preventiva, el abogado Christian García, quien defiende a la mujer, postuló la idea de que los efectivos de la comisaría de Guadalupe le habrían sembrado (colocado) la droga a la mujer para perjudicarla; sin embargo, no presentó indicio ni prueba de ello.

La detenida, por su parte, aseguró que firmó las actas de intervención sin leer ni conocer su contenido y que los agentes no le permitieron ello, negando que la droga le pertenezca y menos que se dedique a la venta de estupefacientes.

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