Testimonio de una campaña de Navidad

Historias para la reflexión:

A los niños del AA.HH Víctor Raúl – Huanchaco.

Era el 24 de diciembre del año 2001. Ese día mi hermana y yo, nos preparábamos para el recibimiento de la Nochebuena, ya que de por sí, la Navidad viene cargada de muchas emociones; sin embargo, para nosotros, era una noche diferente. Era la primera “Nochebuena” que ya no estaba mi madre con nosotros. Nos sentíamos desolados y tristes.

La mesa se veía muy grande y solitaria, estaba allí el pan, el chocolate, el panetón, el pollo, el champagne… mi hermana y yo; en la pared, colgado el retrato de mi madre, que en su  mirada parecía decirnos: No estén tristes, siempre estaré con ustedes.

Bueno, eso parecía. Lo real es que estábamos allí los dos extrañando a nuestra madre. Mas esa nostalgia decidimos se convirtiera en nuestra fortaleza. Mi madre fue maestra desde muy joven y es así como debemos recordarla, nos dijimos.

Entonces, mi hermana, decidió ir en busca de niños que trabajan en Navidad e invitarlos a que cenaran en la casa; yo estaba de acuerdo, pero me preguntaba: ¿Qué madre podría dejar ir a sus hijos con desconocidos a cenar en sus casas? La verdad, pensé que no lograría traer a ninguno. Oh… Cuan grata fue mi sorpresa.

No obstante, antes de ir por los niños, mi hermana Lucila pasa por un centro comercial y compra los juguetes, luego inicia el duro trabajo de convencer a las madres que le permitan llevar a sus hijos a una cena de Navidad.

Era aproximadamente la 1.30 p.m. y llegan 8 niños y niñas de todos los tamaños y edades, muchos con la cara sucia, y ropa desgastada por el uso. Luego de la oración y alabanzas realizado por Lucila,  ya sentados en la mesa se inició la cena de la nochebuena.

Los niños poco a poco sonreían y sus rostros llegaron a su máxima expresión al mirar los juguetes que uno a uno les íbamos entregando. Terminado la cena y la entrega de juguetes los regresamos hasta los lugares donde sus madres les esperaban.

Ese fue el inicio de las campañas de Navidad que realizamos actualmente. El segundo año, un poco más planificado, fuimos en busca de los niños; pero ya no para traerlos a casa, sino para darles juguetes y chocolates, especialmente a aquellos que trabajan o acompañan a sus madres en Nochebuena.

Se unió a la pequeña campaña mi prima Katherine, y poco a poco íbamos reuniéndonos con más amigos que solícitos querían apoyar estas acciones benéficas para niños  y niñas.

Hoy, son 14 años que de manera ininterrumpida organizamos esta actividad, la cual no tendría éxito sin la colaboración de muchos amigos que todo este tiempo, con espíritu altruista y solidario han confiado en nosotros; y ahora sobre todo con el respaldo de una organización como es el Instituto de desarrollo Alternativo para la Adolescencia y la Niñez.

Por ello, es  momento de confesarles algo: en muchos círculos de amigos a los que pertenezco creen que me he convertido en una especie de ‘grinch’. Pero no es así, la razón por la que ya no participo en el intercambio regalos o reuniones navideñas organizados por ellos, es que  justamente nos dedicamos el tiempo completo a organizar la campaña de navidad.

Es por esa razón que en nuestra cuenta de twitter colocamos mensajes como: “Que la navidad no solo sirva para subir de peso, de colesterol…; sino también para compartir con los que menos tienen”.

O el siguiente: “ESTE AÑO PARTICIPARÉ EN EL “INTERCAMBIO DE REGALOS CON LOS NIÑOS DEL SECTOR VÍCTOR RAÚL – HUANCHACO”. NOSOTROS LE DAMOS UN JUGUETE Y ELLOS TE REGALAN UNA SONRISA. ¿TE APUNTAS?”. Con este mensaje justifiqué mi inasistencia a este tipo de actividad, que no lo veo mala, pero que evité participar en estos últimos catorce años. Discúlpenme, queridos amigos.

Las características de nuestras campañas consisten en que los niños son nuestros invitados de honor, ellos no deben formar colas ni estar expuestos al sol, menos esperar horas y horas por un juguete. Eso no.

Con mucha anticipación tomamos contacto con la organización de base o institución educativa cuyos niños son los beneficiados e iniciamos la campaña de recolección de juguetes. En unidad de Paz y Amor.

La relación de personas que nos han ayudado a ayudar es muy grande, en esta oportunidad me centraré en brindar mi agradecimiento a aquellos amigos y amigas que nos apoyaron en esta campaña 2015: Margarita Aguilar Arqueros, Katherine Benites Sánchez, Maria Lara Infante, Araceli Rodríguez Calderón, Ángel Liza Pereda, Enzo Diaz Rubio, Guibar Tirado Chavarria, Eduardo Aguilar Vega, Wilton Pacherrez Manrique, Sandra Mimbela Abanto, Melissa Mercado Cobeñas y Lucyana Olenka Zavaleta Urtecho.

Finalmente, estimados amigos: en nombre de los niños del sector Víctor Raúl – Huanchaco, y del Instituto de desarrollo Alternativo para la Adolescencia y la Niñez “IDAAN”, al cual pertenezco, de todo corazón les damos nuestra eterna gratitud por el valioso apoyo brindado que sin ello no hubiese sido posible tal realización.

Nuestros saludos siempre y que el 2016, signifique mucha prosperidad y felicidad para todos.

Infinitas gracias.

Feliz Navidad y  venturoso año nuevo 2016

Jorge Carlos Montalván Sánchez

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