La planificación como instrumento de gestión importante en la labor de las nuevas autoridades locales y regionales
Por: Wilton Pacherrez Manrique*
Pasado el proceso electoral(en octubre y diciembre) para elegir a las autoridades regionales y locales (provincial y distrital) , nos preguntamos: ¿qué harán las autoridades recientemente electas? asumirán las funciones por inercia, a como se den las circunstancias, a actuar de acuerdo a la coyuntura que se presenta o poner en práctica su propio plan de gobierno(sería lo ideal) que presentaron al momento de postular al Jurado Nacional de Elecciones(JNE), contrastándolo con la realidad o con el plan de desarrollo concertado de la localidad que van a gobernar, claro si es que lo hay. De no ser así; lamentablemente se estaría gobernando a la deriva, con todas las consecuencias nefastas que esto significa.
La pregunta formulada en el párrafo anterior, es evidencia de la preocupación legítima de la población, del ciudadano de a pie, por los destinos de su distrito, provincia o región. Entonces ¿qué deberían hacer nuestras flamantes autoridades locales y regionales?
Primero, a nivel de cada región existe o debería existir un plan de desarrollo concertado lo mismo en las provincias y distritos, pero si éstos no existen o no están actualizados, hay que elaborarlos o reformularlos, para evitar el retraso y la corrupción en estos espacios, en donde la sociedad civil organizada y la ciudadanía en general tengan una participación activa y vigilante.
Segundo, los gobiernos locales y regionales deberían de guiar su desarrollo con los Planes de Desarrollo Concertado (PDC) y estos tienen que estar articulados entre sí, los distritales alinearse dentro de los provinciales y éstos a su vez con el de su respectiva región
Y por último, es importante mencionar que este proceso de planificación del desarrollo debería ser más amigable, que la población sea un actor participante activo en este proceso, que la planificación tenga un enfoque de interculturalidad
Se está empezando una nueva gestión municipal y regional, y un indicador de que hay una verdadera vocación de servicio y de trabajar con transparencia por parte de las nuevas autoridades es que desde un primer momento debería de hacerse con la participación organizada y activa de la población, en donde se vea convocada e informada periódicamente sobre el rumbo que va a tomar su localidad y las acciones que se van a realizar para lograr un desarrollo sostenible del territorio y sin corrupción.
De esta manera lograr que el Plan de Desarrollo Concertado (PDC) local o regional tenga legitimidad y sea participativo, conocido y reconocido por parte de toda la población, por toda la ciudadanía. Así mismo, el PDC, se convierta en un instrumento, en una herramienta muy importante para la planificación del desarrollo del territorio de una manera participativa y transparente.
- Antropólogo social, Maestría en Gerencia Social Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP)
