LA CUMBIA PERUANA ESTA DE LUTO

Por: Percy J. Paredes Villarreal

Me prestaba a escribir un artículo referido a  la coyuntura política; pero recibí un mensaje desalentador que me hizo cambiar de tema. Porque se trataba de un personaje emblemático para la música peruana, particularmente para la “Cumbia Norteña” que acababa de fallecer el 25 de julio del presente año, tras una penosa enfermedad que no pudo superarlo.

INVESTIGANDO LA “CUMBIA NORTEÑA”

Tuve la oportunidad de conocer a Walter Lozada, director, compositor, arreglista, gerente de una de las agrupaciones musicales con mucha trayectoria (50 años) y difusor de este género musical, como es “Armonía 10”. Lo conocí a fines de la década de los 90 del siglo pasado.

En aquel tiempo, conjuntamente con unas compañeras de estudios de la Escuela Académica Profesional de Antropología, mediante el curso de Campo I iniciamos una investigación sobre la música y su impacto en el comercio informal en la ciudad de Trujillo; donde ambas variables estaban articuladas y a la vez, permitía observar el movimiento social, económico y cultural, que se daba dentro de esta ciudad durante ese periodo.

Haciendo uso de la teoría funcional-estructural, y del enfoque de sistemas, pudimos comprender  este género musical, que nació en los espacios marginales e informales; poco a poco se fue convirtiendo en una opción y oportunidad para construir una identidad musical en el país y en las diversas regiones, particularmente en el norte.

Fue interesante estudiar y realizar etnografía para poder conocer el proceso de crecimiento de la música tropical peruana; permitiendo el involucramiento con actores tanto económicos, comunicacionales, culturales y sociales. De esa manera,  pude conocer la relación con este género, implicando la adecuación sociocultural de los sectores con este género musical.

Posteriormente, el interés por conocer a profundidad esta temática, me llevó a relacionarme con integrantes de las agrupaciones musicales, con promotores de espectáculos, con locutores radiales difusores de este tipo de contenido musical, con vendedores musicales o también denominados disco tiendas. Y particularmente con un personajes del mundo cumbiambero, que se encargaba de promover este género musical en Trujillo, me refiero a Clever Eustaquio Zambrano, bachiller en ciencias de la comunicación de la Universidad Privada “Antenor Orrego”. Quien inicio este proyecto y en el corto tiempo se convirtió en uno de los medios de comunicación que tenía una demanda a nivel de la región de La Libertad.

A partir de esta amistad que construimos, Clever me brindó un espacio en la revista que él dirige hasta la fecha bajo el título “Más Vacilón”; en aquel entonces, escribía dos artículos mensualmente, cuyos temas estaban referidos a la cumbia norteña.  Por lo que, mediante el trabajo de campo, la observación directa y las entrevistas realizado a los involucrados; pude entender y describir  la articulación de una serie de actividades que permitieron interpretarlo como un sistema; interconectándose una serie de hechos que daban realce a estos espectáculos musicales.

Esto me permitió plantearme una serie de hipótesis respecto a la música, como:

  1. a) De ser una música que comienza como algo marginal que convocaba a los sectores populares, poco a poco se va incorporando a las clases sociales medias y altas en la región de La Libertad;
  2. b) Producto de este proceso de crecimiento y avance social y cultural de la música, se va conformando una identidad cultural dentro de los territorios donde las diferentes instituciones comienzan a promover y promocionarlos, teniendo aceptación dentro del conglomerado de personas;
  3. c) A partir del estudio, pudimos entender que la cumbia peruana se divide entre la cumbia norteña, andina y selvática. Dentro de la primera, podemos decir que aparecieron algunas corrientes musicales al cual lo denominamos: cumbia orquestada, romántica, andinizada; donde podemos mencionar la diferenciación del sonido, instrumentos musicales, ritmos, mensajes y timbres de voz.
  4. d) La cumbia norteña, permitió articular una serie de actividades alrededor de esta, como es la generación de trabajo en los diseñadores publicitarios encargados de elaborar los afiches, gigantografías; luego están los promotores que contratan seguridad, local, para la realización del espectáculo; asimismo intervienen las radios para promocionar los espectáculos, luego aparecen las vendedoras de anticuchos, comidas, caramelos, etc., que se colocan en las afueras del local donde se realiza el evento, los taxistas encargados de trasladar a las personas al determinado lugar donde se realiza el evento; y así podemos mencionar otros actores que se involucran en estas actividades, dándole un dinamismo económico. Y así sucesivamente podemos mencionar más conclusiones.

QUIEN FUE WALTER LOZADA

En ese recorrido realizado durante cerca de 8 años, al cual luego me fui apartando de este tema para incorporarme a otro. Tuve la oportunidad y el privilegio de conocer a Walter Lozada, con quien pude conversar en varias ocasiones, esto me llevo a escribir varios artículos referido a “Armonía 10”, una de las agrupaciones musicales más antiguas en el norte del país.

Debemos mencionar que por esta agrupación pasaron muchos intérpretes, como: Cesar Saavedra, Percy Chapoñan, Dani Delgado, “Makuko” Gallardo, Soraluz, “Toni” Rosado, etc.,   que se volvieron conocidos y se independizaron iniciando proyectos independientes.

El conversar con Walter Lozada, era hablar sobre la cumbia, las innovaciones y cambios que se daban dentro de ese género musical; pero a la vez era una persona muy instruido, conocedor del tema, y apasionado por la música. Además, tenía  la habilidad de  incorporar una serie de temas de otros géneros musicales a la cumbia, norteña.

En ese aspecto, Walter le dio identidad a la cumbia norteña, como también a su Agrupación “Armonía 10”, manteniendo la cumbia orquestada donde conjugaba los instrumentos de vientos con los sintetizadores; entre el ritmo pegajoso y el sentimiento, el amor, la decepción, que le permitieron ser aclamado y aceptado por los amantes de esta música.

De esa manera estuvo a la vanguardia de la música, ya que comenzaba a innovar adecuando los ritmos musicales de otros lugares a la música peruana, como fueron los “sanjuanes”, “vallenatos”, etc.

En una ocasión tuve la oportunidad de conversar y le pregunte sobre la expansión de la cumbia norteña a nivel nacional; el me responde de manera irónica diciéndome que llegar al mercado limeño era muy duro, difícil, e imposible. Ya que estaba monopolizado y ellos no podían ingresar porque todos los espacios, promotores, y radios, le cerraban; hasta que llego una oportunidad en que fueron los primeros invitados  en participar en las “Movidas de los sábados” conducido por Janet Barboza, en panamericana televisión. A partir de esa fecha rompen con el monopolio de la música andina en la capital, dejando de ser un género musical marginal para ser aceptado por todas las clases sociales, convirtiéndose en el boom de la música peruana.

Desde esa fecha, la cumbia norteña comienza a expandirse a nivel nacional e internacional; ya que, “Armonía 10” y las demás orquestas de esta macro región, comienzan a difundirse en los diferentes medios de comunicación, escrito, radial y televisivo; viajando por todos el territorio nacional y en el extranjero.

CUALIDADES DE WALTER LOZADA

El director de “Armonía 10”, tenía otra cualidad, le gustaba mantener un perfil bajo, no le gustaba ser protagonista; por el contrario estudiaba la psicología, la cultura de la población a donde acudía. Ya que de esa manera, elaboraba las canciones que debían interpretar sus cantantes.

Tuvo una relación con sus músicos e intérpretes, a quienes les enseñaba y orientaba; de esa manera, combinaba a cantantes nuevos con otros de experiencia, que recién se iniciaban en este rubro musical.

No podemos dejar de mencionar la responsabilidad laboral y social, que tenía y cumplía con todos los integrantes de la orquesta (cantantes, músicos, arreglistas y equipo de apoyo);  en todo momento  reconocía sus beneficios sociales, cuando ya decidían jubilarse o alejarse de la agrupación por diferentes motivos. Además en estos últimos años de pandemia, asumió la responsabilidad y el compromiso de seguir pagando a su personal, sin que tengan presentación.

Era una persona que se preocupaba de sus amistades, con quienes se comunicaba permanentemente; además de preocuparse y apoyarlos cuando más lo necesitaban. Es decir era una persona  muy solidaria.

Y así podemos mencionar una serie de cualidades, acciones y decisiones que tomaba Walter Lozada en favor de su cumbia norteña. Por eso, no tenía rencor, ni tampoco cólera contra aquellos que lo atacaban, por el contrario fue un personaje muy noble; además, firme en que “Armonía 10”, mantuviera su identidad musical; presentándose en los diferentes lugares donde se le requería, viajando  por todo el país y el mundo difundiendo la cumbia norteña.

Ese es legado que deja Walter Lozada a las nuevas generaciones y a la diferente agrupación musical peruana, que difunden la “cumbia peruana”; los ha empoderado.

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