¿Inversión privada? Sí

edificios

Por: Mirko Campaña Boyer

Periodista.

Aunque pareciera que existe un divorcio entre la empresa privada y los objetivos de crecimiento del Gobierno de Ollanta Humala, la realidad es distinta. En principio, debo calificar de desatinadas las opiniones de nuestro mandatario al descalificar el aporte del sector Privado en el desarrollo sostenido de la economía nacional. Hasta ahora, la CONFIEP, CCL, SNI y otros gremios que reúnen a un selecto grupo de emprendedores, le han aclarado, con indicadores, sobre las inversiones que se han ejecutado durante los últimos cuatro años, cifras que superan en sobremanera el gasto en obras públicas puestas en marcha por este Gobierno.

Veamos algunas cifras. Las inversiones desarrolladas a través de la modalidad Asociación Público Privadas (APP) en el Perú al 2015 suman US$ 10,374.21 millones, monto destinado a proyectos adjudicados a los sectores de Transporte, Irrigación, Turismo, Energía, Penitenciario, Inmuebles, Saneamiento y Salud y Telecomunicaciones.

Asimismo, entre este año y el 2015 existen 237 proyectos de inversión privada valorizados en US$ 40,084 millones en los sectores Minería, Hidrocarburos, Electricidad, Industrial, Infraestructura, entre otros, según ProInversión.
Y con respecto a la inversión extranjera, nuestro país se ha consolidado como un mercado altamente atractivo, al registrar inversiones cercanas a los US$ 8,000 millones en el 2014 y se espera un monto igual para este año.

Ahora bien, estos resultados no han aparecido por arte de magia. Se trata de la solidez macroeconómica emprendida a partir de los años 90 y del cual no podemos ser mezquinos en reconocer.

Entonces, no es cierto que la empresa privada haya minimizado su compromiso de inversión. Lo que sí es cierto, por ejemplo, es que por ineficiencia del Gobierno en la promoción de la inversión privada, solo en el sector Minería se han paralizado 15 proyectos valorizados en US$ 67 mil millones entre el 2008 y 2014, generando una pérdida de US$ 30,982 millones del PBI.

 A ver si entendemos de una vez que con asistencialismo no se logra la inclusión social, sino con el aporte de la inversión con visión de desarrollo sostenible, con visión de país.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: