Gerencia Regional de Salud La Libertad hace las recomendaciones necesarias a la población liberteña a fin de evitar enfermedades
La prevención es importante frente a la ola de calor en Trujillo
Ante la fuerte ola de calor que se ha desatado en el país y en especial en Trujillo, el doctor Constantino Vila Córdova recomendó tener en cuenta las medidas preventivas a fin de evitar el “golpe de calor” en la población liberteña.
Agregó que el “golpe de calor” se caracteriza por presentar en las personas fiebre, dolor de cabeza, sensación de vértigo, náuseas, confusión, diarrea, sequedad en la boca, respiración rápida, pulso débil, piel enrojecida, y hasta la pérdida de la conciencia.
Este golpe de calor, refirió, puede afectar a personas de cualquier edad, pero los grupos de mayor riesgo son los niños, así como las mujeres embarazadas y los mayores de 65 años por lo cual es necesario tomar en consieración las recomendaciones..
“Hasta los dos años y medio, el sistema neurológico y endocrinológico de los bebés no maduran, por lo que es más difícil para ellos adaptarse a los cambios de temperatura en comparación con los adultos”, explicó Constantino Vila.
En ese sentido, es necesario promover prácticas saludables para prevenir enfermedades relacionadas con el cambio de temperatura, hábitos y comportamientos comunes de la población durante la temporada.
¿Cuáles son los síntomas?
Mareo, confusión, desorientación, sudoración excesiva, enrojecimiento y sequedad de la piel, así como fiebre con temperatura mayor a 40 grados, sed intensa y sequedad de la boca, aceleración del ritmo cardíaco y dolor de cabeza, estado de confusión, desorientación, delirio o incluso coma o convulsiones.
En los bebés además se puede evidenciar: la piel muy irritada por el sudor en el cuello, pecho, axilas, pliegues del codo y la zona del pañal. Irritabilidad (llanto inconsolable en los más pequeños).
¿Qué medidas de prevención debemos tener en cuenta?
Entre las medidas a toimar en cuenta se halla la de beber abundante agua (entre 6 a 8 vasos al día) para evitar la deshidratación, usar sombreros de ala ancha, vestir ropa holgada de algodón, mantener las viviendas y lugares de trabajo ventilados, evitar exponerse al sol, en exceso, en horas centrales del día (entre las 11 y las 17 horas)
Asimismo, evitar consumir alcohol, bebidas con cafeína, y comidas muy abundantes y grasosas o con alto contenido de azúcares.
Priorizar la ingesta de verduras, como la lechuga, acelga, pepinillo, rabanitos, tomate, caigua o nabo; y frutas como el melón, sandía, pepino, entre otras
En el caso de niños menores de 5 años:
Lo menores de seis meses deben tomar leche materna de forma exclusiva. Durante esta temporada, los bebés deben usar ropa ligera de algodón, colores claros, no abrigarlos ni exponerlos al sol.
Los niños se encuentran en permanente actividad, por ello, hay que procurar que consuman abundante líquido con frecuencia, según su edad y la alimentación que les corresponde.
Los niños que ya consumen alimentos deben incrementar su consumo de frutas con gran aporte de líquidos (sandia, piña, naranja, etc.) en forma de papilla o picado en pequeños trozos que ayudarán a mantenerlos hidratados.
Es importante la ingesta de agua hervida fresca potable, jugos hechos a base de productos naturales y sin azúcar agregada.
