¡ESTO YA ES UN CLÁSICO!

Por: Vicente Leonardo Cortez Urcia

La fuerte rivalidad que hoy sostienen el Carlos A. Mannucci y la Universidad César Vallejo, por saber quien es el mejor equipo de Trujillo, se formó fuera de las canchas -para ser exactos- en los estratos políticos a la que pertenecen, hasta ahora, sus dirigencias.

Durante esos tiempos en que se empezó a encender la chispa de la rivalidad, los dimes y diretes siempre se daban fuera de las canchas y no había año en que la polémica se desatara entre sus hinchas, a pesar que uno y otro equipo participaban en torneos distintos. Hasta ese momento nadie se imaginó que el destino del fútbol los iba a volver a enfrentar.

Cuando en el 2016, Mannucci no logró el ascenso, quedándose en la Segunda, y Vallejo perdió la categoría, yéndose al torneo antes mencionado; los ojos de Trujillo y del país se fijaron en el reencuentro de estas dos grandes instituciones, porque ya se percibía esa pugna por conocer quien era el rey trujillano.

Fue así que desde el 2017, el Tricolor y el Poeta han sostenido, hasta ayer, diez partidos en la era profesional cuyo balance le favorece plenamente la a UCV con cinco victorias, cuatro empates y ninguna derrota. De todos esos cotejos, Vallejo tiene la satisfacción de haberle ganado a su rival citadino la final de la Segunda División 2018.

Durante estos partidos, nuevamente las barras de ambos equipos y las dirigencias, volvieron a tomar protagonismo al enfrascarse en frases, comentarios y actitudes desatinadas que encendían la polémica en el antes, durante y después de los partidos que ambos sostenían en su feudo común: el estadio Mansiche.

Ayer, lejos de la tierra que los vio fundarse, Mannucci y Vallejo volvieron a toparse para empezar a labrar sus caminos hacia la pelea por el grupo B de la Liga 1.

El resultado 3-2 en favor de los naranjas era la evidencia de que ambas escuadras sostuvieron un partido luchado, de poder a poder, donde los buenos trabajos de José ‘Chemo’ del Solar y Pablo Peirano -aparte de haber conducido a estos equipos a los primeros puestos del Acumulado- denotaron una gran calidad de en sus propuestas de juego que ambos le han inyectado a lo largo de sus procesos.

Si bien el tiempo de ‘Chemo’, con buzo poeta, es más extenso que el de Peirano, con la casaca carlista; ambos han sabido regalarle a Trujillo, buenos partidos con marcadores igualados hasta el Apertura de este 2020.

Luego de mantener vigente su paternidad con un nuevo triunfo, el peor error del ‘Chemo’ fue dejarse llevar por la calentura y soltar la frase «Ya nos ganarán el otro año» a la gente mannuccista; pues encendió el polvorín que ya estaba regado desde el sintético de San Marcos hasta los camerinos.

Eso sí, Del Solar tuvo la hombría deportiva suficiente para aceptar -horas después- su equivocación y pedirle disculpas a Peirano y compañía por lo sucedido al final del cotejo. Ya de él dependerá hablar solamente en la cancha y con goles y no con reacciones o provocaciones de hincha, que opacan su perfil de director técnico profesional.

En cuanto a Pablo Peirano, el fútbol es de revanchas y, estoy seguro, que, como tal, tendrá su gran desquite deportivo ante el rival citadino, muy pronto.

Que la bronca quede en el pasado y que la rivalidad deportiva entre Carlos A. Mannucci y U. César Vallejo prevalezca y continúe creciendo año tras año, dentro de las canchas de la máxima categoría del Fútbol Peruano y no en las tribunas o redes sociales, donde la falta de respeto y violencia están a la orden del día y en diferentes calibres.

 

Fotografía: Pedro Monteverde (DeChalaca.com)

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