“EL CÁNCER DEL COMERCIO AL PASO”

¿EN QUÉ MOMENTO SE PERDIÓ MI TRUJILLO?
Caminando por las calles del centro histórico de la ciudad que me vio nacer, me invade la nostalgia de ver a personas que vienen y van siempre alerta ante todas las miradas, que temerosas e inseguras dan sus pasos, veo a jóvenes que viven su mundo y entre carcajadas dicen “soy libre a mi manera”, sigo mi camino y me encuentro a un niño con carita sucia que me pide “una limosnita por favor”, y más adelante una señora me ofrece huevitos de codorniz, ¿habrá adivinado que me gustan?, pero no decido comprar, porque la tristeza se apoderó de mi y no tengo ganas de comer…
Llego a la tan recorrida Avenida España y pienso: “Oh, por Dios, ¿qué es esto?”, no podía caminar, todos los comerciantes me ofrecían sus productos de todos los precios y de todas las variedades, es en ese momento que cierro mis ojos y digo en voz alta: “¿EN QUÉ MOMENTO SE JODIÓ MI TRUJILLO?”.
LA RAÍZ DE LOS PROBLEMAS
Si bien es cierto este problema de estar invadidos por el comercio informal no sólo es en esta cálida provincia liberteña, sino que existe en todo el Perú, y quizá en algunos otros países del mundo, pero… ¿porqué cada día que pasa aumenta más?
Según mis tíos, me cuentan que en la época de los 80, era casi imposible caminar por el centro de Lima sin toparse con ambulantes, sin embargo parece que la misma situación estamos viviendo o talvés peor.
Claro, en determinados meses, el comercio incrementa, sobre todo para fiestas, pues aquí ya uno no puede ni caminar, la ciudad se convierte en un mercado donde no hay nada seguro.
Ahora analicemos ¿Por qué existe el comercio informal en nuestro país?

  1. La Pobreza: Ante la necesidad de sobrevivir, algunas personas optan por vender ambulatoriamente para ganarse unos centavos, como no tienen para pagar un stand dentro de un centro comercial o un mercado, no les queda otra opción que trabajar en las calles.
  2. La falta de empleo: Algunos desempleados eligen esta manera de trabajar ya que como no consiguen un empleo, la venta ambulatoria es la más fácil, pero a veces esta forma de vivir ya se hace una costumbre, y nunca optan por formalizar.
  3. Impedimentos para formalizar: Existe una serie de problemas que dificultan la formalización del comercio, y éstas ya dependen en la mayoría de veces del gobierno. Por ejemplo nombremos algunas trabas que tienes los comerciantes:Los escasos espacios disponibles, es decir los no públicos para el desarrollo del comercio formal.
    1. La limitada infraestructura y acondicionamiento de los mercados de abastos.
    2. La burocracia que existe en las municipalidades.
    3. Falta de capacitación y asistencia técnica a los comerciantes para que se conviertan en grandes empresarios de la manera correcta que es buscar la formalización.
    4. Algunos mercados limitan su financiamiento para adquirir galerías o puestos de venta.
    5. Y personas inescrupulosas que alquilan sus veredas fuera o al  frente de sus viviendas para que se instalen los comerciantes informales.

Juanita, es una vendedora de ropa y me explica que no se formaliza porque tiene que pagar mucho en los tributos correspondientes a la municipalidad y al gobierno central, sobre todo el de arbitrios. Entonces he aquí otro de los motivos por los cuales los ambulantes prefieren el trabajo de manera fácil.
Estas razones nos llevan a una problemática social que, tal parece, es peor que el cáncer, porque al menos esta enfermedad tiene cura, en muchos casos, pero el comercio ambulatorio en el Perú ya es una enfermedad crónica sin cura.
LOS  MALOS FRUTOS
Si nos damos cuenta, el comercio informal llena  las calles con mesas de comida, ropa y juguetes al paso, entre otros productos que son ofrecidos por los ambulantes que han invadido las áreas públicas y esto impide el tránsito libre de peatones en la acera y la obstrucción de los accesos a los establecimientos comerciales, en general ocasionan “un caos”.
Los miles de comerciantes informales se han convertido en los dueños y señores de la mayoría de las calles del Perú y esto provoca otro problema: “cada día el comercio informal crece”.
Sin lugar a duda, la calidad de vida de la población se ve afectada, incluso hasta la vida del propio comerciante ya que realiza sus actividades diarias en plena vía pública.
El orden y la limpieza en nuestras calles se ve involucrada, ya que los desechos de las cosas que expenden los comerciantes al paso son tiradas al piso y hasta los mismos ambulantes dejan toda su basura en la calle.
Otra grave consecuencia es la precaria condición de trabajo en la que viven a diario, como hace falta una infraestructura adecuada, los convierte en vulnerables ante cualquier accidente como un incendio, un corto circuito, u otro. Las instalaciones  eléctricas clandestinas muchas veces ponen en riesgo la seguridad de los trabajadores.
Y aunque parezca exagerado, pues es muy real y preocupante, ya que el comercio informal trae consigo otros problemas como: “la delincuencia”, ya que algunos se aprovechan del caos para asaltar a las personas, “la violencia”, cuando los serenos municipales llegan a desalojarlos, los comerciante se transforman y actúan con actos violentos, “la inseguridad”, porque ante este desorden nadie quiere vivir ni convivir con estos males.
¿QUÉ DICEN O HACEN LAS CABEZAS?
Cuando pensamos en  estos problemas decimos y ¿dónde están las autoridades?, pues buena pregunta, es momento de ir a buscarlas.
En Lima, la alcaldesa Susana Villarán prometió terminar con el comercio ambulatorio, pero han pasado años y hasta el momento no se ha visto su promesa cumplida, al contrario lo que ha hecho es promulgar, recientemente, una ordenanza que establece que los ambulantes formales pueden, desde el 2015, renovar sus autorizaciones  para seguir en la vía pública cada dos años y no anualmente como era hasta ahora.
Esto quiere decir, que la alcaldesa además de fallar en desalojar a los ambulantes ilegales también ha decidido dificultar la reducción de vendedores formales.
¿Acaso, su cambio de actitud tiene que ver con algo político? ¡QUIÉN SABE!
En Trujillo, por ejemplo, el subgerente de Desarrollo Económico Empresarial, ingeniero Rogger Ruiz, afirma que están en proceso de reubicar a los comerciantes, pero que toma tiempo buscar un área para ellos y llegar a acuerdos para que no se vean perjudicados los comerciantes. Dice que él siempre quiere conversar con los comerciantes informales para evitar la violencia y así  llegar a acuerdos, según refiere le ha traídos buenos resultados.
Pero en Trujillo, ¡aún seguimos viendo que crece y crece el comercio ambulatorio!
 
¿EXISTE CURA PARA ESTE CÁNCER?
Todos los peruanos queremos un Perú mejor, de eso estoy segura, pero, la misma situación económica nos mantiene este soñando en esta meta.
La solución no está en colocar más personal de serenazgo o disponer de más fiscalizadores.
Si bien es cierto, ante la pobreza o la falta de empleo, nos lleva a buscar un forma de sobrevivir, claro, honradamente, como trabajar vendiendo nuestros productos al paso, pero, entonces, ¿cómo acabar con este cáncer que afecta a todo el Perú?
Primero, TODOS DEBEMOS CONCIENCIA: entre los transeúntes para que dejen de comprar al paso y entre los comerciantes, para que ahorren y busquen formalizarse, recuerden que cada esfuerzo y sacrificio siempre trae buenas recompensas.
Segundo, acabar con las mafias que existen, ya que algunas personas venden ambulatoriamente, pero no porque necesiten realmente, sino porque hay círculos de mafias en el comercio que obligan a personas a vender y eso debe acabar con el comercio FORMAL.
Tercero, dar facilidades, por parte de las municipalidades provinciales, para la formalización con miras a un desarrollo económico de mediano y largo plazo. También el gobierno local debe promover espacios disponibles para el comercio formal a través de coordinaciones con la inversión privada.
Cuarto, capacitaciones a los comerciantes, donde les enseñen el auto ahorro, donde les faciliten las formas de financiamiento de proyectos de formalización, donde les muestren que pueden crecer empresarialmente, pero de la forma correcta.
¡Si¡ tengo fe que mi Perú, país rico en cultura, en flora, en fauna y en paisajes se salvará de este mal, ¡SÍ! no pierdo las esperanzas que “el cáncer” que ataca a mi lindo país pronto se irá… ¡ SÍ! mi corazón me dice que pronto, podremos caminar por las calles sin toparnos con los ambulantes al paso.
 

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