De tal palo, tal astilla: El Fujimorismo, es uno solo I
Por: CRISANTO GÓMEZ, Fidel
Antropólogo
Resumen
Quienes estuvimos al frente de las batallas electorales, conocimos de cerca la actitud fujimorista de mucha gente que le dio más poder a don Rolando Reátegui y Carlo Magno Pasquel. Los independientes tuvimos que durante muchos años trabajar para arrebatarles poder a los fujimoristas y apristas, el error fue no consolidar un “frente independiente”, por mezquindad, egoísmo y altanería.
Nueva Amazonía logró juntar a mucha gente y “arrebatar” el poder de las manos de Rolando Reátegui y Carlo Magno Pasquel en gobiernos locales, y a don Max Ramírez el GORESAM, pero la arrogancia y mezquindad dinamitaron desde adentro a los “cuadros políticos” y nos polarizamos. Dejemos llorar como mujeres a aquellos que perderán un puesto laboral y oportunidad de negocio con el Estado. Dejemos de estar culpando a los “otros” de nuestras estupideces y torpezas.
La actitud fujimorista de mucha gente le dio el triunfo a Víctor Noriega. La victoria y derrota son las dos caras de la política. Deepak Chopra, lo llama, naturaleza dual. Los nuevos gobernantes locales y regionales tendrán que demostrar de qué madera están hechos. No es utópico trabajar por nuevos enfoques de Desarrollo Social, “El país necesita de un show social e institucional para recuperar la confianza de esa mayoría desencantada de la política, lo urgente es llegar al corazón del ciudadano con obras, empleos temporales y servicios”. El fujimorismo quiere demostrarnos que gobernaran para tod@s. Ver para creer. Exigimos un Estado que funcione mejor para que las empresas funcionen mejor. Quiénes trabajan para el Estado se quejan del Estado, y no se dan cuenta que “ellos” son el Estado. Los independientes debemos adecuarnos a lo que las calles gritan, esto no es más que un recodo en el camino.
Introducción
Los sucesos y fenómenos casi siempre se repiten, no de la misma forma y manera, sino recreados en el tiempo. Los malos de ayer, parecen los buenos de hoy. Y, pueden no sólo engatusarnos sino convencernos de que, lo que hicieron, solo fue pecadillos. Que los provocadores del infierno y atraso, son los otros.
En política como en la vida todo da vueltas, nos toco ganar y nos tocará perder. Nos toco recorrer no un camino abstracto, sino concreto pero no exento de riesgos y sobresaltos, sin embargo hicimos el camino más tortuoso y más abstracto.
El fujimorista Jorge Trelles Montero en su ensayo: “La revolución de Fujimori”, señalo; “Alberto Fujimori desmonto el Estado intervencionista y burocrático que construyera la primera fase del gobierno militar del general Velasco, que con distinta fortuna sobrevivió a los gobiernos del general Morales Bermúdez, Belaúnde y Alan García.. Ha rematado todo el pesado pasivo de empresas públicas y de empresas colectivas agrícolas creadas por el Estado velasquista. Para Jorge Trelles, el fujimorismo emergió con el nuevo orden mundial como consecuencia del desplome del imperio soviético, lucha contra el estatismo y el burocratismo, implantación de una economía de mercado, lucha contra el proteccionismo, el fujimorismo estuvo con esta moda”. Jim Thomas y John Crabtree plantearon que Alberto Fujimori apareció en una coyuntura de reducción del papel del Estado en los países latinoamericanos. En el libro, “El Perú de Fujimori”, los autores, intentan explicar el fenómeno Fujimori a través de: (1) La debilidad de las élites políticas (2) La pérdida de influencia de las organizaciones populares (3) La desilusión general que causó el estatismo en todos los estratos sociales.
Para fujimoristas como Martha Chávez, Carlo Magno Pasquel o el congresista Rolando Reátegui: Fujimori sembró el Orden, el Progreso y la Paz que luego cosecharon. ¿Qué sembró Fujimori? La antipolítica, la viveza criolla, pragmatismo chicha, la informalización y el cinismo. ¿En qué cambió el Perú con el gobierno de Fujimori? ¿Se trató de un gobierno distinto a los anteriores? ¿Qué repercusiones tuvo el gobierno de Fujimori en el plano económico, como social y político? En el año 2001 la editora Milla Batres público un libro que llevaba como título, “Cómo Fujimori Jodió al Perú”, y esto a raíz de la renuncia por fax de Fujimori, los diarios de Lima publicaban, Fujimori sólo fue un vulgar delincuente. Nos hemos liberado de un gansgster. Montesinos tenía 1,500 millones de soles. Robaron mil millones de dólares. Generales favorecieron a cuestionados proveedores de armamentos a cambio de millonarias comisiones. Fue entonces que nos volvimos a preguntar ¿Valió la pena tanto sacrificio? ¿Se superó la década perdida de 1,980? ¿La década del 1,990 también fue una década pérdida?
Discusiones y conclusiones
Existe un sector del pueblo que es fujimorista, que no sólo luchará por la libertad de Fujimori sino también por hacer que políticamente no desaparezca su proyecto “personalista”. El periodista Víctor Alvarado plantea que el fujimorismo demostró que es una fuerza política de masas. Pero de ahí que se diga que los Fujimori (papá e hija) viven en nuestros corazones, y que hizo un gobierno exitoso, si que no dice toda la verdad la candidata Keiko Fujimori. Ellos tienen todo el derecho de querer llegar al gobierno nacional y liberar al ciudadano Alberto Fujimori. Pero permítannos decirles que este momento dista de la coyuntura que ustedes vivieron y gobernaron: (1) Nadie se tragará el cuento que nos contó el chino que privatizando lograremos el bienestar de tod@s los peruanos (2) Nadie cree hoy que la economía de mercado tal como la visualiza el fujimorismo es la solución a los problemas del Perú. (3) Esta coyuntura del Perú 2015, no es la que vivió el fujimorismo con el Consenso de Washington y la reducción del papel del Estado. (4) El Orden, el Progreso y la Paz hoy no se impone a punta de balazos y desapariciones, sino con mayor democracia y respeto de los derechos humanos. (5) En estos momentos todos estamos haciendo el esfuerzo de superar la “etapa negra” que promovió la cultura del chino: Antipolítica, viveza criolla, pragmatismo chicha, cinismo y cultura de la corrupción. (6) Aún existe descrédito del sistema político, pero el pueblo sabe que no serán los fujimoristas quienes cambien esta realidad. (7) Las clases medias han recuperado su protagonismo, y no más maltrato como en tiempos del fujimorismo. (8) El fujimorismo del 2015 aún no puede proponer nada nuevo al Perú de hoy, salvo promover que “su pueblo” grite: chino libertad, no hay pruebas, Keiko presidente.

