César Acuña vive encrucijada por sentencia menor a periodista

Recordamos al amigo CAP ser menos bilioso, el honor no se mide en monedas

Por: Amaro Rodríguez S.

La sentencia del Juez Raúl Jesús Vega del 30 Juzgado de Penal Liquidador de la Corte Superior de Lima al periodista Christopher Acosta autor del libro “Plata como  cancha”   por presuntas difamaciones contra César Acuña Peralta, como agraviado dijo “no estoy satisfecho” y anunció que apelará esa sentencia,  porque su honor vale mucho más.

Recuerdo a César Acuña con respeto y gratitud  que guardo por el buen trato recibido  como periodista servidor de la MPT cuando fue alcalde y por su invitación para continuar trabajando en el Gobierno Regional La Libertad. Me sentí amigo al constatar dos virtudes que admiro en las personas, como buen hijo que quiere a su madre y le ofrece lo mejor, también por su emoción social al compartir lo obtenido  con trabajo, con donaciones a escuelas fiscales, cuando estuvo al frente de una academia pre universitaria, luego por crear y financiar  jardines infantiles para los niños más pobres.

Valoro esos atributos en las personas porque enaltece, sin embargo hoy CAP vive  una encrucijada que desborona credibilidad en su persona causa de la sentencia contra el periodista, según él en su libro “plata como cancha” lo habría difamado, a mi criterio desde hace más de un mes en una crónica mi opinión que la demanda resultaba desproporcionada, pero ahora sobre la sentencia que rebaja más del 50% de lo pedido.

Frente a la sentencia del Juez CAP dice “no estoy satisfecho “por el resultado de la sentencia en primera instancia, apelará porque su honor vale  más pidió un millón de soles, pero hacemos recordar que el honor de las personas no se mide en cantidades monetarias, no por ser un supuesto puritano al 100%, sino porque no los hay nada  puro.

Recuerdo algo de un poema de Juan de Dios Peza, que dice según guarda mi memoria, nada hay puro, todo está entremezclado, hay algo de bondad en el malvado, y  también maldad en el virtuoso, por esa razón los argumentos son muy relativos en su consistencia y no debe asustarnos a nadie, ni nadie es “cuco” de otros para amedrantar, cuando dejamos de ser niños, mejor vivamos y dejemos vivir, no monetaricemos el honor.

Conocemos que hay quienes hay personas que recibieron coimas del 10% y también osarán en un momento,  exigir a otros el pago monetario  por una supuesta difamación contra su honor. Grau si defendió el honor de nuestra patria sacrificando su vida. Ese si es verdadero honor, lo otro es muy relativo.

Al amigo CAP le toca el momento de reflexionar, las circunstancias nos hacen cambiar  muchas veces para mejorar, como le puede ocurrir y evite que el natural orgullo se desborde y se convierta en una dañina soberbia, en todo caso suerte en el desenlace final y suerte también para el colega Christopher Acosta.

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