EL CASSETTE O CASETE
Cassette es un vocablo francés que llegó a nuestra lengua como casete. De acuerdo al diccionario de la Real Academia Española (RAE), casete es un término que puede utilizarse tanto en masculino como en femenino.
Un cassette o casete es una especie de caja plástica que en su interior alberga una cinta magnética que permite registrar y reproducir sonidos. Los cassettes, por lo tanto, son soportes que posibilitan el almacenamiento y la distribución de música y de cualquier otra manifestación sonora.
Desde finales de la década de los 70s y durante toda la de los 80s, el caset/cassette/casete fue uno de los formatos más usados para grabar y escuchar música.
Aunque pretendió suplantar al disco de vinilo, en realidad solo pudo convivir con él, sin superarlo en la calidad de sonido, pero sí en algunos aspectos funcionales.
Por ejemplo, ante la aparición del walkman, el cassette podía escucharse mientras uno iba a la universidad o al trabajo.
Del mismo modo, muchos grupos de rock alternativos grabaron sus primeras composiciones en este formato y las hacían circular entre sus amigos y primeros seguidores.
Los casetes se vendían en los principales discocentros de Lima, Miraflores y San Isidro, pero también fueron objeto de piratería y venta ambulatoria.
Los compradores encontraban aquí versiones idénticas a las originales, aunque con una fidelidad de sonido inferior, y también otras recopilaciones que jamás se grabaron oficialmente.
Una curiosidad del cassette, tanto del de música como del de vídeo, es que resultaba muy fácil violar su seguridad para, por ejemplo, convertir uno protegido contra escritura en uno virgen y así utilizarlo como medio de almacenamiento; del mismo modo, una vez que se copiaban los datos deseados, el usuario podía optar por protegerlos sin dificultad.
La seguridad que ofrecía el cassette podría considerarse precaria en comparación con los sistemas modernos de encriptación, ya que simplemente consistía en cubrir o descubrir dos orificios de la carcasa, algo que se podía hacer incluso con pequeños trozos de papel.
Luego, a principios de los 90s, llegaría el cd y el casete pasaría lentamente a la historia.
