Exsecretario regional de juventudes del Apra, Jaime Bedón gil, opina sobre muerte de Alan García Pérez: «No es un acto de honor»
«El caso García sólo confirma lo vulnerables que somos. Que en esta vida se paga poco o mucho, pero se paga. Que Dios tenga piedad de su alma. Su decisión es totalmente diferente a la que asumieron en los momentos dificiles líderes, como el maestro Victor Raúl, los mártires de Chan Chan, de Huaraz, del Callao, de Ayacucho, etc., quienes defendieron ideales de justicia, de lucha por la democracia social y en contra del pasado vergonzante.
García ante las denuncias de corrupción y el desenlace final optó por el suicidio, como lo hacen los capos mafiosos, mas no un revolucionario, denigrando a un partido del pueblo y de larga trayectoria como el Apra. Nadie que se considere un verdadero aprista o discípulo de Haya De La Torre puede considerar a esto un acto de honor o de dignidad, es todo lo contrario.
Tampoco se puede querer culpar al fiscal o juez. Ellos cumplen con su obligación ante casos o evidencias de corrupción,en momentos en que la corrupción e impunidad hicieron mucho daño y lo siguen haciendo al país. Solo queda darle una oración, como a todos los que se van con justa razón o sin ella».
