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Retomar el crecimiento económico ¿Cómo?

Por: Francisco Huerta Benites

La economía peruana creció (PBI) 3,8% el 2016. El 2017 crecería poco menos del 2,5%, y el 2018 poco más del 3,5% sin hacer grandes cosas, el problema sería a partir del 2019, si no se hacen las cosas bien creceríamos a poco menos del 3% promedio anual. Considerando la elasticidad producto/empleo, de corto y largo plazo, la economía debería crecer alrededor del 4,5%, no sólo para absorber a los que ingresan al mercado laboral, sino mejorar la empleabilidad de los que ya están en el mercado.

¿Entonces qué hacer para crecer al menos 4,5% anual?

Se puede establecer tres entradas (enfoques) para hallar “la solución”:

  • Mejorar los fundamentos de la economía, especialmente en áreas en que estos se han deteriorado (clima de negocios, ambiente regulatorio y sistema tributario). Cabe agregar la necesidad de reparar la crisis de confianza existente en nuestra sociedad, lo que obligaría al esfuerzo de todos los actores. ¿Es suficiente?, ¿cuáles son las condiciones necesarias y suficientes para crecer?
  • Aplicar un programa agresivo de inversiones en infraestructura, a través de concesiones y de inversión pública. Añadimos que se trata de apoyar el crecimiento sostenido, por lo que la nueva infraestructura debería responder a estrategias concretas de desarrollo y transformación productiva, más que ser un objetivo en sí mismo como se evidencia, además ¿cuál es la efectiva holgura fiscal?
  • Aplicar una perspectiva sectorial para identificar brechas de productividad y recoger las mejores prácticas internacionales para acortarlas, agrupándolas en un conjunto de actividades relevantes (forestal, acuícola, minería, turismo, etc). Para ello se requiere una fuerte colaboración público privada.

La efectividad de estos tres enfoques es limitada, si se aplican en forma aislada, pero cuando se integran en estrategias concretas de desarrollo pueden hacer aportes relevantes al crecimiento.

Estrategia de crecimiento

  • Una convergencia gradual hacia un nivel de ingreso que depende de los fundamentos económicos, de las instituciones, de la calidad de las políticas, la infraestructura y el capital humano.
  • Una gestión de la transformación productiva, a través de la cual los recursos que están en actividades en declinación o en sectores de baja productividad se incorporan a sectores competitivos y de alta productividad.
  • Crecimiento que generan los sectores líderes, que depende menos de las condiciones internas del país y más de los mercados globales en los cuales están insertos

Más allá del corto plazo

Un proceso que puede aportar significativamente a la transformación estructural es la “colaboración público-privada”, que está presente en todos los casos exitosos de desarrollo.

Hoy vemos que la discusión de política económica en el Perú ha reingresado (lamentablemente) en el corto plazo (el PBI, el tipo de cambio, la inflación del mes siguiente), ni siquiera se habla del PBI potencial actual (3,5%), cómo hacer para que el PBI efectivo lo alcance, y cómo hacer para llegar a un PBI potencial de 5/6%.

Debemos reencauzar nuestra estrategia de crecimiento, incorporando la dimensión territorial a la transformación productiva, generando proyectos de largo plazo que se adaptan a un contexto y una geografía específica. Ello dice la (mejor) experiencia internacional.

Francisco Huerta Benites

Instituto de Economía y Empresa

Ongd “Ciudad feliz”

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