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Titán: Una implosión catastrófica acabó con cinco vidas en el fondo del mar

Hemos ido más el espacio exterior que las propias profundidades de nuestros mares. En este hilo te explicaré un par de cosas acerca de la búsqueda de Titán, el sumergible experimental desaparecido con 5 tripulantes desde el pasado domingo 18 de junio del año en curso…

Titán es un sumergible de la compañía privada estadounidense OceanGate Expeditions que presta sus servicios desde el 2009 para la exploración e investigación turística comercial marítima. El plato fuerte que presentan es la posibilidad de ver los restos del RMS Titanic.

 

Y sí, desde su página web te ofrecen una misión de 10 días, 8 de esos días serían en el mar y que va en 5 tramos. Todo por la módica suma de 250.000 dólares. Eso sí, siempre acompañado de expertos. Desde 2018 lo vienen haciendo, pero actualmente han desactivado la inscripción.

El viaje comienza en la ciudad de San Juan de Terranova, Canadá, para luego tomar un barco y adentrarse unos 640 km hasta el punto donde está hundido el Titanic. Cada mañana se reúnen los tripulantes, especialistas e ingenieros para asignar tareas y platicar sobre la expedición

Si las condiciones climatológicas son buenas, y el criterio de los especialistas es viable, entonces se procederá a descender. Buzos revisan el sumergible antes de la inmersión, y se cierra y se abre por fuera.

Recordemos que el RMS Titanic (o lo que queda de el) se encuentra a 3.821 metros de profundidad (casi 4 kilómetros) y a unos 640 kilómetros de las costas de Terranova, Canadá.

En 2018, OceanGate presentó su sumergible experimental tripulado (no submarino) apodado Titán, capaz de sumergirse hasta unos 4.000 metros y que no funciona como nave autónoma sino por medio de una plataforma de apoyo para poder desplegarse y bajar a profundidades y luego subir.

De ahí la diferencia con un submarino. Según su página web. Titán pesa poco más de 10 toneladas, tiene 4 propulsores y fue construido con una combinación prefabricada (para ahorrar materiales) de fibra de carbono y titanio para aguantar la presión.

Mide 6.7 de largo, 2.5 de alto y 2.8 de ancho, capaz de albergar 5 personas en su interior, un piloto que lo controla por medio de un control de videojuegos y 4 tripulantes. Al frente tiene una ventana de visualización de 51 cm de diámetro y reservas de oxígeno de hasta 96 horas.

En su interior tiene un piso negro anti deslizante, paredes que pueden calentarse para soportar las bajas temperaturas de las profundidades marinas, un par de orinales y un baño portátil. Cada pasajero va sentado con espacio limitado. Es capaz de soportar una carga útil de 685kg.

Desciende a una velocidad de 3 nudos náuticos, 30 metros x minuto, en total se tarda unas 10 horas en bajar y subir. La presión allá abajo es 380 veces superior a la de la superficie terrestre, es como si te cayeran encima 500 elefantes adultos, por eso se debe hacer con pausas.

También cuenta con un equipo de inspección y recopilación de datos como pantallas, computadoras y tabletas para monitoreos adicionales. Se comunica con la superficie a través de sistemas de mensajes de textos proporcionados por satélites de Starlink, compañía de Elon Musk.

Te dan dos opciones, ayudar al piloto manejando el sumergible o manejar las computadoras y captar imágenes con las cámaras.

Tiene un innovador sistema de la ingeniería llamado Real Time Full Health Monitoring, que es una función de seguridad que analiza la integridad del casco en cada inmersión, es decir, monitorea la salud de Titán en tiempo real con sensores acústicos y medidores de presión.

A pesar de ser muy tecnológico, no cuenta con certificaciones otorgadas por organizaciones gubernamentales y/o especializadas. Por eso te hacen firmar un documento de descargo de responsabilidad que enumera las formas en las que podrías morir. O llegas a la superficie o mueres.

A bordo de Titán, solo llevan un sandwich como refrigerio por la naturaleza del viaje y los espacios. OceanGate recomienda restringir la dieta para minimizar las idas al baño. Es por eso que en esos 10 días de misión, te preparan para todo.

El domingo 18 de junio, siendo las 10:02 am hora local, Titán descendió. 1 hora y 45 minutos después (11:47 am) el Polar Prince (la plataforma) perdió conexión con el sumergible. Cuando se tenía previsto su regreso (6:10 pm) no resurgió y se notificó a las autoridades.

En él viajaban Stockton Rush, de 61 años y fundador de la empresa propietaria del sumergible, OceanGate Expeditions; el empresario paquistaní Shahzada Dawood, de 48 años, y su hijo Suleman, de 19; el multimillonario británico Hamish Harding, de 58 años, y el explorador francés Paul-Henri Nargeolet, de 77.

La Marina estadounidense y canadiense triangularon la zona de búsqueda, que se ha extendido (a fecha que escribo esto) a más de 25.000 km2. Han arrojado boyas sonar que pueden vigilar hasta 3.962 metros de profundidad.

Estados Unidos ha desplegado el CURV-21, un vehículo remoto capaz de llegar hasta 6 km de profundidad, que ya fue utilizado para el rescate del F-35 Joint Strike Fighter cuando se estrelló en el mar de China meridional en 2022.

Todo un reto buscar el sumergible, el tiempo de oxígeno se agota (24 horas a fecha que escribo esto), y probablemente las baterías que mantienen el calor dentro del Titán también se están agotando o ya se agotaron y posiblemente hayan muerto de hipotermia.

Además, desplazar estos vehículos no tripulados de rescate son un poco lentos. Al igual que toca “remolcarlos” de a poco hasta la superficie. Otro problema, es que no se abre desde el interior, únicamente se abre desde afuera quitando 17 pernos de la escotilla

Francia se unió a la búsqueda, enviando su tecnología más sofisticada, el Victor 6000, un robot que funciona desde 1999 y que es capaz de descender 6000 metros (por eso su nombre) y opera sin límites a través de un cable de 8.000 metros de longitud.

Víctor 6000 puede tomar fotos y videos en 3D en simultaneidad gracias a su cable electromagnético de fibra óptica. A su espalda, Víctor lleva 700 inmersiones profundas y puede ser operado sin límite de tiempo.

Acompañando a Víctor, por los aires se encuentra el avión canadiense P-8 Poseidón, de fabricación Boeing equipado con la última tecnología para detectar objetos submarinos. De hecho, ha detectado ruidos de intervalos de 30 minutos en el área, como si golpearan algo metálico.

Sobre los ruidos como si golpearan un metal, hay dos hipótesis. Según los investigadores, es posible que los ocupantes del Titán hayan visto las luces de los robots rescatistas, eso lo explicaría.

Lo otra hipótesis, es que sea “el ruido del fondo marino” porque exactamente escucharon ese mismo ruido cuando intentaron buscar el MH370 de Malaysia Airlines. Aunque también dicen que puede ser el ruido que emiten los restos del Titanic. No se sabe con exactitud.

La Guardia Costera estadounidense no se ha atrevido a desclasificar esos ruidos hasta no tener certeza de ello. Diez helicópteros y tres aviones militares de Estados Unidos, y cinco barcos tecnológicos rompehielos canadienses con submarinos se encuentran peinando la zona.

Actualmente, solo se ha mapeado un 20% de las profundidades de los océanos.

Quizás te preguntarás ¿por qué no descienden buzos hasta la zona de rescate? Te explico: cualquier persona que decida descender hasta donde se encuentra el Titanic moriría sin antes recorrer una décima parte del descenso.

Cuando desciendes 5 metros en el mar, comenzarás a notar una diferencia en la presión en los oídos. El aire interior del tímpano se comprimirá y esa membrana se estirará, provocando dolor. Alrededor de 10 metros de líquido sobre nuestras cabezas, aumentará la presión.

Es por eso que se necesitan balas de oxígeno, pero ni así llegarías al Titanic. El buceo recreativo se practica hasta 18 metros de profundidad, y el profesional hasta unos 40. Aún así nos faltarían 3.781 metros para llegar hasta el Titanic.

A partir de los 30 metros de profundidad el aire se vuelve tóxico y ocurre un proceso llamado narcosis de nitrógeno, esto quiere decir que cada aire comprimido respirado aumentará la cantidad de aire acumulado en los tejidos, lo que te produciría como una especia de borrachera.

Cada 10 metros de profundidad extra para el cuerpo sufre una intoxicación, esta relación profundidad-narcosis le llaman los expertos “Ley de los Martinis” porque la intoxicación de aire nitrogenado es igual como si te tomaras un Martini a fondo blanco.

Según vayas descendiendo, los síntomas van empeorando, comenzarás a desorientarte, a tener dolores de cabeza intensos, sentirás euforia, pérdida de la conciencia hasta llegar a la muerte.

Cabe agregar que a unos 100 metros de profundidad, los rayos del sol ya no penetrarían el agua, por lo que a partir de esa métrica, el ambiente se tornaría en oscuridad total.

El récord actual de buceo con botella lo tiene un exmilitar egipcio llamado Ahmed Gabr, que en 2014 descendió a una profundidad de 332,35 metros en 12 minutos, lo hizo con una mezcla de gases especializados, pero le costó 15 horas en subir a la superficie.

En 2018, OceanGate fue demandado por un exempleado llamado David Lochridge por reportar sobre las deficencias de seguridad del sumergible. OceanGate contra demandó a Lochridge por revelar secretos de la compañía.

Hace un año, el Titán también estuvo desaparecido un par de horas, había perdido conexión durante más de 2 horas. Por eso, cuando perdió conexión esta vez, los tripulantes de la plataforma lo vieron como “normal”, y no lo reportaron desaparecido sino hasta casi 7 horas después.

Ya confirmado por la propia OceanGate y la Guardia Costera estadounidense de que el día de hoy jueves 22 de junio de 2023, en una zona de escombros a 500 metros de la proa del Titanic, se halló el tren de aterrizaje, parte de la cubierta trasera y la tapa frontal.

Recordemos que cuando se hundió el Titanic, la proa se desprendió de la popa. Debido a su peso, la proa se precipitó primero al lecho marino, y la popa quedó elevada por varios minutos en un ángulo casi vertical. Están separadas a 600 metros de distancia.

¿Que nos quiere decir esto? El jefe de búsqueda y rescate John Mauger confirma que el submarino presentó una falla al momento del descenso, eso explicaría la pérdida de conexión con la plataforma 1 hora y 45 minutos después de su inmersión.

La cápsula donde iban los pasajeros implosionó por la presión del agua existente a tanta profundidad, deformando la estructura de Titán y acabando en cuestión de segundos con la vida de los pasajeros a bordo. A esa profundidad, cualquier tipo de fuga es fatal.

Sacando cuentas, la implosión se tuvo que haber dado a unos 1.000 metros o más de profundidad.

Una Implosión es todo lo contrario a una explosión, donde el objeto colapsado se contrae hacia su centro, debido a una presión externa o interna. En nuestro caso, la presión externa del mar (a esa profundidad) superó a la atmósfera del interior del sumergible.

OceanGate Expeditions lamenta las pérdidas de los “auténticos exploradores” que iban a bordo del sumergible, como lo expresa en su comunicado hacia los familiares y amigos de aquellos que “compartían un espíritu distinto de aventura y una profunda pasión por explorar”.

Fuente: T/ José Tovar @jtovarr

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