Unos nacen para bueyes otros para gañanes pero no es absoluto

Por: Amaro Rodríguez S.

Las costumbres, los pensamientos y los mismos valores no son absolutos, van cambiando cuando las inteligencias van dirigiendo nuestra sociedad, aprenden a no vivir en extremismos, sino en el punto medio que le permita a la humanidad avanzar sin colosales diferencias, que atente contra la dignidad humana, sin atentar contra valores cristalinos.

Hay expresiones que encierran pensamientos de antaño, que arrastran situaciones muy injustas, entendidas por mucha gente con poder mental apagado, que les impide  superar  situaciones adversas, aceptándolas como algo normal, como su destino, nacieron para ser pobres de por vida y otros para superarse e imponerse sobre los más débiles.

Hay expresiones de antaño que decían, “unos nacen para bueyes, otros para gañanes”, el gañán es el que dirige con látigo a los bueyes que jalan un arado con un yugo. Entonces los campesinos más listos como capataces, decían “a mi felizmente Diosito me hizo gañán, entonces ustedes jalen nomás”, haciendo el trabajo más sacrificado.

Ahora en momentos históricos de profundos cambios, todo resulta relativo, lo absoluto lo va revisando la humanidad en sus  caminar, si vamos por el mejor camino nos orientamos al imperio de la justicia social, a la eliminación de groseras diferencias que dividen y generan desconfianza entre las personas, que habitamos la tierra como simples precarios inquilinos, quienes sabemos de antemano que no somos eternos y nada material nos llevaremos tras nuestra muerte, cumpliendo un ciclo vital,

Sea por las buenas, o por las malas la humanidad persigue una sociedad más solidaria, más igualitaria,  en ese afán de obtenerlo habrán cruentas fricciones entre grupos sociales que se resisten el devenir de la humanidad, sin que signifique igualdad absoluta entre los hombres. Ahora sabemos que no hay nada absoluto, todo es relativo y tampoco nunca seremos totalmente iguales, nuestras huellas digitales lo testifican, así que solo nos queda respetarnos y convivir en armonía  con nuestras diferencias.

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