Julio Guzmán: otorongo no come otorongo

*Por: Crisanto Gómez, Fidel

Es un absurdo que nos digan, que porque opinamos de Julio Guzmán, le estamos haciendo el juego al “fujimorismo o aprismo”, como ciudadanos libres, podemos decir nuestra palabra, en un principio, decimos apostar por don Julio Guzmán, y quién escribe esta columna busco formas para apoyarlo, pero a la luz de muchas “influencias” del gobierno, tenemos derecho a sospechar, que Guzmán podría ser el candidato encubierto del Poder. Es que hemos aprendido que, “otorongo no come otorongo”.

Cuando la marea independiente apostó por Ollanta Humala, nadie, sospecho que haría lo contrario, y en el Poder nos mandó al diablo a quienes creímos en sus gestos de candidato popular, atrapados en sus laberintos, no sería nada raro que desde el Poder, promuevan liderazgos para cerrarles el paso a los “dizque” candidatos incomodos. Es preferible ver de qué color es el gato en la cancha electoral, para ver como cazará los ratones después.

No sería nada raro que desde el Poder se piense que los principios no existen. La historia demuestra que esto no es un imposible, en el gobierno de don Alberto Fujimori se creó líderes y movimientos afines al Poder. J. Blanco Ande, recuerda una serie de pasajes del pensamiento de Maquiavelo: para conservar el Poder, no sólo ha de valerse de la fuerza, sino como decía Theimer, del engaño, la mentira y la traición, la hipocresía, la intriga y hasta el asesinato como medios normales de su política.

Julio Guzmán nos cae simpático, sin embargo, a veces no nos cuadra sus generalidades en cómo manejar el “Estado”, Popy Olivera se lo ve más cuajado, PPK tiene aire de conocer lo que habla, Barnechea, no hay duda es un socialdemócrata que plantea un modelo de desarrollo diferente al fujimorismo.

Finalmente, el antropólogo Juan Paredes Castro, dice: Si los peruanos estamos ya cansados de elegir entre el mal mayor y el mal menor porque nos encanta la polarización en un grado de confrontación en que el enemigo de un peruano es siempre otro peruano, entonces preparémonos a renunciar a las reformas claves para salir del hoyo en muchas cosas (inseguridad, corrupción, pobreza crítica y mala educación), porque al no haber concertación ni consenso posible únicamente podremos cambiar las cosas vía referéndum. Si Julio Guzmán va a representar o duplicar la aventura política de Humala, encima dividiendo al país en buenos y malos, entonces preparémonos a otros cinco años perdidos.

  • Antropólogo Social. Maestría en Gestión Pública. Candidato al Título de Doctor en Gestión Pública y Gobernabilidad, blogspot.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: