"De ida Cajamarca" (crónica)

cajamarca
Autora: Erika Becerra Arevalo

Eran las 8 de la noche cuando mis padres y yo comenzamos a alistarnos para ir a la ciudad de Cajamarca, a visitar a mis abuelitos.

Así fue que aproximadamente a las 10 de la noche  arrancó el bus hacia nuestro destino,  estábamos muy felices  ya que no veíamos a mis abuelitos hace mucho tiempo. En el transcurso del viaje me quedé dormida y desperté faltando 1 hora antes para llegar a Cajamarca, en el trayecto pude observar una gran laguna con agua muy cristalina la cual me impresiono mucho.

A las 6 de la mañana por fin pudimos llegar al terminal, había un frío intenso y llovía mucho pero yo estaba muy entusiasmada con la visita, mi padre fue a buscar un taxi para ir a casa de mis abuelitos y mi madre se quedó conmigo esperando.

Entonces yo miraba a cada momento  el reloj con la felicidad de darles una gran sorpresa, como a las 9 de la mañana llegamos a casa, mi padre abrazó muy fuerte a sus progenitores al igual que mi madre y yo.

Mis abuelitos estaban muy felices, que hasta lloraron de la emoción de vernos.

Yo ya estaba de hambre porque ya eran las 10 de la mañana y todavía no desayunábamos, de pronto mi abuelita nos invitó a la mesa a desayunar, había preparado chicharrones con tamales y té de manzanilla. Comenzamos a deleitar nuestros paladares con la deliciosa comida.

A las 11 de la mañana me dirige a un cuarto para acomodar mis cosas, al igual que mis padres. Después baje ayudar a cocinar. A la 1 de la tarde almorzamos, posteriormente me fui a visitar a mi tía y primos con ellos me divertí toda la tarde.

A las 8 de la noche me fui a dormir porque estaba muy cansada. Al día siguiente me desperté y estaba haciendo demasiado frío. Mis padres y abuelitos ya estaban desayunando y me uní a ellos.

Una semana después  ya era momento de regresar a Trujillo y mi papá fue a comprar los pasajes.

Y a las  6 de la tarde estábamos arreglando nuestras cosas en la maleta para regresarnos, mis abuelitos se quedaron tristes pero a las ves contentos por nuestra visita.

Finalmente a las 9 de la noche arranco el bus hacia Trujillo, y a las 7 de la mañana ya estábamos de vuelta en casa.

Fue una bonita experiencia estar en Cajamarca aprendí muchas cosas a lado de mi familia.

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