¿CRISIS… DE QUE?

Por: Percy J. Paredes Villarreal

Nuestras vidas tanto individual, familiar, grupal, institucional, comunitaria, de sociedad, nación, o país, vive momentos de auge como también de crisis; muchas veces los auges son largos en comparación a los momentos de crisis, que son de corto tiempo teniendo que tomar decisiones para evitar su agudización.

Estas soluciones se pueden dar mediante el dialogo, la concertación al cual se le denomina democráticas; o de lo contrario se puede realizar imponiendo, rompiendo las normas, acuerdos, pactos o contratos sociales que se tienen. A este segundo escenario se le denomina medidas autoritarias, verticalismo o dictatoriales.

En algunos casos, las crisis se pueden prevenir  antes que estalle, de esa manera se podrá controlar y solucionarlo; de lo contrario, si no se detiene, colocar “paños fríos” o solución, estas pueden ahondarse y explotar trayendo muchas y graves consecuencias. Existen teorías, conceptos, metodologías para prevenir las crisis, pero lo importante son las decisiones que se debe tomar para solucionar los problemas según la magnitud y la característica de esta.

Es importante mencionar, que las crisis se dan por factores internos ante una necesidad que no se puede resolver; o también pueden ser externos,  influyendo en nuestra vida o dentro de la sociedad,  coadyuvando a su profundización. Del mismo modo, las soluciones a estas crisis también pueden ser internas cuando todos los involucrados se ponen de acuerdo para brindar una salida al problema;  en otros casos cuando uno de los actores se impone, rompiendo las reglas y normas, para asumir autoritariamente la solución del problema y conducirlo de manera  prepotente y vertical sin respetar a los demás. En otros casos se expresa cuando actores externos y ajenos al problema, intervienen  se involucran y toman decisiones,  conduciendo y lo dirigen, usurpando funciones.

Muchas veces, las decisiones que se toman son paliativos, superficiales, que en algunos de los casos no van al fondo del problema o la crisis; por lo que, el problema va a seguir persistiendo hasta llegar a una crisis profunda y estructural, que difícilmente va a  ser controlado, conllevando a tomar medidas radicales o autoritarias.

La crisis puede iniciarse por un determinado problema, pero conforme va avanzando se van agudizando e involucrando a otros temas; puede comenzar por un problema social y pasar por un tema cultural, político, económico, etc., hasta convertirse en una crisis generalizada o estructural.

En estos últimos días, hemos presenciado una serie de movilizaciones y movimientos de protesta contra el gobierno nacional, que cada día va metiéndose autogoles debido a su ineptitud e incapacidad; pero a la vez, la presión de la derecha en su conjunto desde los diversos espacios que controla (medios de comunicación, empresario, lumpenes, etc.), viene presionando  la renuncia del mandatario que está tambaleando; sin importarle el daño político y económico, ya que su objetivo es la caída del gobierno de Castillo.

Desde antes de la juramentación de Castillo, se ha venido dando un presión corporativa desde la derecha contra el actual Presidente de la Republica, primero comenzaron por los medios de comunicación, luego fue en el Legislativo, posteriormente aparecieron los opinologos  de la derecha cuya finalidad es desprestigiar la imagen del Gobierno de Castillo y su Partido Perú Libre, seguido han sido las protestas que se centralizaron en la capital del país, para luego pasar a su desconcentración en las regiones. Todas estas acciones son dirigido por la derecha que no deja gobernar, y también impiden el  avance en las investigaciones donde sus líderes y lideresas, empresarios y políticos están con problemas de investigación por actos de corrupción, lavado de activos, narcotráfico, etc.

Lo interesante de este tema, es que en esta última semana en que también se conmemora los 30 años del autogolpe de Estado por parte de Fujimori, la implementación del modelo neoliberal. Los seguidores de esta línea política han organizado todas estas manifestaciones donde se han coludido partidos de derecha incluyendo al aprismo, también personas pagadas para que acudan a las marchas;  además al sector lumpenesco para generar caos desorden, robo, saqueo, violencia, etc.; como ha sucedido con la destrucción de locales públicos,  como el Ministerio Público, Poder Judicial, Jurado Nacional de Elecciones, donde se han robado equipos y algunos expedientes, tal como lo ha manifestado la Presidenta del Poder Judicial.

La crisis que venimos viviendo en estos últimos tiempos, tiene  factores externos como internos. Respecto a lo primero, está de por medio la guerra entre Rusia contra Ucrania,  implicando el desabastecimientos de los combustibles como el petróleo, gas, generando el desabastecimiento y el incremento del precio de esta materia prima; del mismo modo podemos mencionar, en lo interno,  las consecuencias de la pandemia, trayendo como consecuencia la desaceleración e inflación en nuestra economía, el desempleo, el incremento de los precios como la gasolina, los productos de primera necesidad, así como también el recorte de presupuesto dentro de algunos sectores públicos para destinarlo a la atención a las personas víctimas del contagió por el COVID-19, y a la adquisición de vacunas; otros problemas viene a ser la corrupción, etc.

Esta situación nos lleva a analizar la crisis que viene viviendo nuestro país, el cual científicos sociales, opino logos, politólogos, sociólogos, antropólogos, consideran que lo que estamos viviendo es:

  1. Algunos hablan de una “Crisis del Gobierno”, que es incapaz de resolver los problemas coyunturales donde el mandatario está demostrando desconocimiento y falta de liderazgo, para dirigir el país. Además  que su gabinete en su gran mayoría no son idóneos para dirigir los ministerios; adolece de equipo técnico y también la mayoría de ellos tienen o han problemas de violencia contra la mujer, supuestos actos de corrupción, etc.
  2. Otros consideran que venimos viviendo  una «Crisis Coyuntural”, ya que esta situación política, viene desde hace 5 años en que se inició el problema debido a que en este periodo hemos tenido 5 presidentes de la República (PPK, Vizcarra, Merino, Sagasti y Castillo), y se ha renovado el Legislativo en tres oportunidades durante este periodo. Por lo tanto es un problema de gobernabilidad y de carácter político.
  3. Están los que hablan de una crisis de la “Transición Democrática”, que se inicia con la caída del fujimorismo, y los que continuaron no realizaron cambios profundos ni reformas al modelo que tiene 30 años de vigencia, refrendado en una Constitución Política y que ha generado grandes brechas y desigualdades sociales, culturales, de género, políticas y económicas. Es decir, durante el periodo de Toledo, Alan García, Humala y los continuadores hasta la fecha continúan con el mismo modelo de desarrollo, sin realizar cambios ni reformas profundas.
  4. También tenemos a los que consideran que vivimos una crisis del “Régimen Político”, que se inició con el autogolpe de estado perpetrado por Fujimori en el año de 1992. Implementando el neoliberalismo, como modelo de desarrollo social, político, económico y cultural, refrendado por una Constitución Política, basado en una económica de libre mercado, en un Estado Nación. Y que actualmente, se encuentra en cuestionamiento exigiendo reformas a la Carta Magna como otros que pregonan un nuevo Contrato Social.
  5. Del mismo modo, encontramos aquellos que dicen que vivimos una “crisis de representatividad sociocultural”, consideran que habido un cambio étnico en la conducción del Estado y del poder; generando un cuestionamiento a la identidad rural andina del presidente proveniente del campesinado, de la provincia, un maestro rural, etc. Por parte de la clase dominante que vienen a ser los blanco y pitucos.
  6. Y por último encontramos a los estructuralistas o radicales que consideran que estamos viviendo una “Crisis Estructural” del sistema Capitalista. Y por lo tanto, se debe dar paso al cambio del sistema.

Como escribí en artículos anteriores, las crisis y  soluciones hechas en nuestro país se han resuelto mediante golpes de estados promovidos por las Fuerzas Armadas. Así fue el caso del primer gobierno del Arq. Fernando Belaunde Terry, ante la crisis política que se vivía en aquel tiempo  fue sacado por el General Juan Velasco Alvarado; del mismo modo sucedió con Fujimori, cuyo antecesor gobernante Alan García Pérez,  dejo en profunda crisis económica, política y moral al país, llego Fujimori y tuvo que darse un autogolpe para poder cambiar toda la estructura del Estado y ponerlo al servicio de los grupos de poder económico, militar y eclesiástico.

Hoy nos encontramos ante una nueva crisis profunda que no es tan solo de gobernabilidad, ni política, mucho menos coyuntural, estamos viviendo una crisis del régimen político, económico y moral, concentrado en un modelo de desarrollo neoliberal que debe ser cambiado por uno nuevo con mayor presencia del Estado, regulador, que promueva el desarrollo respetando los derechos laborales, la biodiversidad, la diversidad cultural, Industrializando nuestros recursos para evitar las importaciones, etc., de lo contrario la crisis, las desigualdades y la pobreza se va a ir incrementando.

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