¿Aluvión en Trujillo?

Por Carlos A. Bocanegra García
Docente UNT y líder del Movimiento Ambiental Regional (MAR)
El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (SENAMHI) señaló que de acuerdo con la perspectiva estacional,  marzo podría presentar más lluvia de lo habitual en todo el territorio nacional, situación atribuible al Fenómeno El Nino, que se encuentra en su fase de desenlace, pues como se conoce el aumento de la Temperatura Superficial del Mar (TSM) genera fuerte evaporación y con ello precipitaciones, tal como históricamente se ha presentado.
Se cuenta con registros de precipitaciones en Trujillo ocurridas en 1891 y el “aluvión” de 1925, además se cuenta con reportes de hasta 18.6 mm para los años 1955 y 56. Durante el Fenómeno El Niño de 1982/83, las lluvias fueron escasas (se registró 4 horas de lluvias sin mayores consecuencias), pero en el Niño 1997/98, se caracterizó por ser lluvioso, fue en diciembre de 1997 que se produjeron las primeras lluvias, alcanzando un acumulado de 2.0 mm y a partir de enero de 1998, las lluvias aumentaron a 3.5 mm y 6.0 mm en febrero,  en el mes de marzo se presentó el valor máximo de 45 mm.
En lo que va del año, se han registrado lluvias muy por encima de lo registrado para el mes de febrero de 1998, pues el valor alcanzo 10 y 15mm para el 3 y 9 respectivamente, lo cual nos indica que nos encontramos ante un evento climático extremo de consecuencias impredecibles.
La media anual de temperatura máxima y mínima (periodo 1950-1991) fue 22.9°C y 15.7°C, respectivamente. La precipitación media acumulada anual para el periodo 1950-1991 fue 5.2 mm.  El clima varía con la ocurrencia del fenómeno de El Niño, principalmente la precipitación.
De agosto de 1997 a julio de 1998 se registró un valor record histórico de 81 mm y en el mismo periodo 1982-1983 alcanzó 6.5 mm.  Los valores de temperatura máxima en lo que va de febrero alcanzó 28 °C y una mínima de 23 ° (SENAMHI).
Si tomamos en cuenta los antecedentes históricos, se prevén lluvias por arriba de lo habitual, que definitivamente impactaran en la población como consecuencia de inundaciones por las lluvias intensas que generan tres peligros como son: inundaciones, los torrentes y los deslaves.
Las poblaciones que viven en áreas bajas y plana como el litoral costero, cercanas al río Moche, Virú y Chicama están propensas de ser inundadas; poblaciones que habitan cauces de ríos o quebradas como Río seco, quebrada El León, deben tener cuidado con el agua que se acumula y desborda y arrasa con todo, tal como ya ocurrió en 1998 donde aisló Huanchaco de la ciudad de Trujillo; las poblaciones que habitan en las laderas, acantilados, están en grave riego por el desprendimiento de masas de tierra, piedras, ocasionado por el reblandecimiento de los suelos por las lluvias.
Es tiempo de aprender de la historia, organizarnos y capacitarnos en las etapas de alerta, de emergencia y de alarma ante la presencia de lluvias intensas y posibles inundaciones. No es intención alarmar a la población, sino prevenir y sobre todo generar conciencia de los desastres ocasionados por los climas extremos que  aunado a la falta de planificación, recursos y voluntad política de quienes dirigen las instituciones colocan en alto riesgo la vida y la economía de la población.

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